En los tratamientos con láser e IPL, la protección ocular no es un accesorio: es un requisito clínico crítico. Los protectores oculares COX han sido diseñados para ofrecer máxima seguridad tanto al paciente como al personal sanitario, combinando protección frente a la emisión láser con un diseño anatómico pensado para la comodidad y la maniobrabilidad en consulta.
Su superficie anti reflejante dispersa el láser y otras fuentes de energía, reduciendo el riesgo de reflexión directa y mejorando la seguridad operativa durante el procedimiento.
Los protectores COX están diseñados para adaptarse al globo ocular, incorporando una bóveda sobre la córnea que evita presiones innecesarias. La superficie posterior y los bordes redondeados están altamente pulidos, lo que garantiza:
Son dispositivos duraderos, de fácil mantenimiento y esterilizables en autoclave, lo que permite su integración directa en protocolos clínicos exigentes.
Existen configuraciones adaptadas a la técnica del profesional:
Los nuevos COX II’ cuentan con 1 mm de espesor, equilibrando resistencia y ergonomía.
Disponibles en distintos tamaños para ajustarse correctamente a cada paciente:
Referencia 21-266 — Tamaño Grande — 27 × 24 mm
La gama COX H II con mango descentrado permite selección específica por ojo izquierdo y derecho, mejorando la ergonomía del procedimiento.
Extra pequeño — 22 × 19,5 mm
Pequeño — 24 × 21 mm
Mediano — 25,5 × 23 mm
Grande — 27 × 24 mm
21-266R — ojo derecho
Los protectores oculares COX aportan lo que el entorno clínico exige:
protección efectiva frente a emisión láser e IPL, esterilización segura en autoclave, adaptación anatómica y control en la manipulación. Son una solución robusta y profesional para clínicas que priorizan la seguridad del paciente y del equipo médico en cada procedimiento.